HOLA

HOLA
de Ana Ynsaurralde
Argentina, 2004. Mini DV, 61 minutos.

<<<<< volver a lista de peliculas

Tres estudiantes universitarios comparten un departamento intentando abrirse camino en la gran ciudad, buscando su lugar en una sociedad en la que no lo tienen. Andrea, que aparece como la más conciente de los sinsabores de la lucha cotidiana, es una empleada de un telecentro que asiste con una triste resignación al riguroso espectáculo de su propia explotación. Martín, un estudiante de arquitectura despreocupado que construye maquetas con lo que queda y se relaciona más que nada con indiferencia con lo sucede a su alrededor; y Mariela, más desplazada, que sólo atina a hacer pie al intentar seguir con el cuidado de los niños o tratando en vano de conseguir trabajo como promotora, esperanzada en llegar a ser lo que no quiere ser.
Con una estudiada naturalidad, la película se convierte en una sagaz crítica de una sociedad intrascendente y despersonalizada que a fuerza de crisis fuimos consiguiendo para nosotros. Con la globalización fuertemente instalada ya se empiezan a definir ganadores y perdedores, aunque todavía sin determinar de qué lado se encuentra cada uno. El egoísmo, la despersonalización (“si estás laburando no sos persona”, llega a decir Andrea) y todas las miserias cotidianas parecen haberse instalado hasta el punto de dejar de ser considerados obstáculos. Sin horizontes a la vista, los personajes se plantean la manera de seguir adelante con un futuro que ni siquiera ellos mismos parecen querer construir.
Ambientada en Córdoba en los años post-2001, la ciudad se nos presenta extrañamente hostil, donde hasta la lluvia parece ensañarse con estos tres estudiantes que sólo intentan hacer pie ante un destino que se presenta inexorable.
La película fluye en un tono melancólico y seco que permite que el tendido ideológico de la narración descanse sutilmente en los pequeños diálogos de los protagonistas. Aunque sin saberlo, en esa misma perspectiva ideológica, parecen descansar las demás víctimas de ese destino inquebrantable de vencedores y vencidos.
Con una narración pareja y sencilla, la directora Ana Ynsaurralde logra sacar a la luz el sabor amargo de una realidad cotidiana donde el maltrato se naturaliza con una frialdad inquietante, y la desesperanza va marcando el triunfo de los nuevos valores sin valor.

INTÉRPRETES:
Verónica Martínez y Julieta Buschiazo.
PRODUCCIÓN:
Valeria Negretti
DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA:
Federico Piccone y Diego Tauber
SONIDO:
Diego Santucho
CÁMARA Y EDICIÓN:
Eduardo Dellamea.