La
voz del silencio: una conversación con Marjorie Agosín
Cuando me enseñó su fotografía
me dijo
ésta es mi hija
aún no llega a casa
hace diez años que no llega
pero ésta es su fotografía
¿Es muy linda no es cierto? ...
...y aquí está toda hecha una dama
una estudiante de filosofía
una desaparecida
pero ¿no es cierto que es tan linda,
que tiene un rostro de angel,
que parece que estuviera viva?
(Circles of Madness: Mothers of the Plaza de Mayo, 1992)
En una reciente conversación con Marjorie Agosín,
escritora chilena-americana-judía, comentábamos con
respecto a uno de sus poemas que más le conmueve. Me indicó
que en Circles of Madness: Mothers of the Plaza de Mayo (1992) hay
un poema que la enternece profundamente. Evoca la imagen de una
madre argentina que llega a casa y no encuentra a su joven hija
universitaria. La voz poética de la madre rememora, "Esta
es mi hija...ésta es su fotografía." Agosín
explica que la hija es evidentemente una desaparecida, una silenciada.
La madre, en su desesperación, establece un diálogo
con lo único tangible que le queda de ella, su fotografía.
Por lo tanto, Agosín subraya que lo que más le toca
de esta tragedia es el recuerdo de una muerte que no debía
haber ocurrido. La escritora me dice "no es una muerte por
accidente, sino por ser diferente." Agosín revela que
al entrevistar a la madre personalmente, sintió un profundo
dolor. Lo describe no sólo como un dolor maternal sino, más
bien, como un dolor universal y colectivo.
Efectivamente, son estas experiencias de la memoria que Agosín
anhela recuperar y vocearen su obra. Marjorie Agosín, como
poeta, es la voz del silencio; es la voz de los silenciados. Su
poesía logra revelar múltiples voces femeninas que
representan facetas surgidas del silencio, un silencio impuesto
o voluntario. En los textos poéticos de Agosín, la
mujer, ya sea chilena, argentina, judía, viva o muerta, logra
una liberación emocional y sensorial por medio de la voz
del silencio, que anteriormente había sido postergada. En
los poemarios Circles of Madness y Zones of Pain/ Las zonas de dolor
(1988), surgen voces femeninas provenientes de las sombras del terrorismo
que acecha a las mujeres en Argentina y Chile. Aquí las voces
brotan de un silencio impuesto que busca dar voz a los que no existen
y a los que aún quedan. Al ser una especie de portavoz testimonial,
Agosín se apropia de la palabra poética y logra recuperar,
rescatar y recordar la memoria de los desaparecidos y de sus seres
queridos de Chile, de la Argentina o del Holocausto. Su lenguaje
poético concede iluminación, conocimiento y autoridad
a la voz que ha sido marginada y oprimida.
En este artículo se aludirá a ciertos puntos fundamentales
comentados durante el transcurso de nuestra conversación:
sus influencias literarias, su misión como poeta, su desarrollo
temático y su evolución como escritora feminista a
escritora judía. Sobre todo, se deslindarán los matices
de su propia interpretación del silencio de la mujer que
predomina en su obra. De hecho, en su poesía, las voces,
los silencios, las voces silenciosas y los silencios voceados confrontan
directamente las propias realidades conflictivas y emocionales de
la mujer colectiva. De este modo, una nueva voz surge del silencio
mismo.
De ascendencia judía, de padres chilenos, Marjorie Agosín
nació y se educó formalmente en los Estados Unidos
después de haber radicado en Chile hasta su adolescencia.
Recibió su doctorado en literatura latinoamericana de la
Universidad de Indiana. En esta institución escribió
su tesis acerca de otra escritora chilena, María Luisa Bombal.
Aunque es residente permanente en los Estados Unidos, Agosín
se considera, ante todo, chilena. Debido a que es auto-exiliada,
siempre ha podido, sin temor, mantenerse en contacto permanente
con Chile. En su obra ensayística reciente, Ashes of Revolt
(1996), Agosín describe su situación en el exilio:
"Exile, the act of seeing without being seen and of seeing
everything from an outsider’s vantage point, provided me the
tools to deepen my commitment to poetry..." (45). Ella misma
confiesa que vive una vida esquizofrénica debido a que permanece
en dos países simultáneamente (Scott, 235). Agosín
prefiere escribir sus obras en español ya que este idioma
le proporciona la libertad necesaria para tocar su historia, su
país y su identidad. Esta identidad, expresa Agosín,
es una realidad híbrida y compleja: "...a bicultural
and bilingual reality caught between two countries, two languages,
and two heritages --Christian and Jewish" (Ashes of Revolt,
31, 34). En su artículo "Marjorie Agosín as Latina
Writer," Nina M. Scott indica que los textos de Agosín
ilustran dos ejes de importancia que tienen que ver con su trasfondo
profesional-cultural: "the particular role of a South American
author writing from within the United States, and the broader issue
of the relationship between Latin American and Latina literature"
(235).
Aunque la mayoría de las escritoras de la minoría
se identifican con el Tercer Mundo y la clase baja, suele ocurrir
que una escritora latinoamericana como Agosín no es siempre
aceptada por otras escritoras latinoamericanas ya que ella proviene
de una clase más privilegiada. Inclusive escribió
un poema aclarando su posición: "Defensa a la burguesa".
Aunque nunca haya padecido estrecheses económicas, se identifica
con los mismos asuntos socio-políticos que las escritoras
latinas. Agosín, así como otras escritoras privilegiadas
como Rosario Castellanos, Elena Poniatowska, Elena Garro y Margo
Glantz, sobrelleva un gran sentido de responsabilidad de expresar
las preocupaciones de las mujeres y de su cultura que han sido silenciadas
a causa de su clase social, su raza, su religión y su género-sexo.
Por ejemplo, en sus numerosas investigaciones críticas literarias,
Agosín trata el asunto de conceder voz y justicia social
a las mujeres ante una represión impuesta. Habla y escribe
por las madres de los detenidos-desaparecidos en Chile y en la Argentina.
Recientemente, sus obras se concentran más bien en las experiencias
socio-histórico-políticas de los judíos dentro
y fuera de Latino América empezando con su propia familia
hasta Ana Frank.
Actualmente Marjorie Agosín es profesora de literatura latinoamericana
en Wellesley College en Massachusetts donde vive con su esposo John
Wiggins y sus dos hijos Sonia y Joseph. Aunque a Agosín se
le conoce principalmente como poeta feminista, también es
cuentista, crítica literaria, ensayista y editora. En 1995
publicó el poemario Noche Estrellada dedicado al arte de
Vincent Van Gogh por el cual se le otorgó el prestigioso
premio Letras de Oro. El mismo año recibió el Latino
Literature Prize.
El año 1980 marca el inicio de sus publicaciones poéticas.
Algunos poemarios más reconocidos son los siguientes: Conchalí
(1980), Brujas y algo más/ Witches and Other Things (1984),
Zones of Pain/ Las zonas del dolor (1988), Hogueras/ Bonfires (1990),
Circles of Madness: Mothers of the Plaza de Mayo (1992),Toward the
Splendid City (1994), Dear Anne Frank (1994), y Mujeres melodiosas
(1997). Su ensayística recopila e interpreta poesía,
cuentos, novelas y testimonios de escritoras como Gabriela Mistral,
María Luisa Bombal, Violeta Parra, Rigoberta Menchú,
Marta Traba, Elvira Orphée, entre otras: María Luisa
Bombal: Apreciaciones críticas (1987), The Renewal of the
Vision: Voices of Latin American Women Poets, 1940-1980 (1987),
Scraps of Life: Chilean Arpilleras (1987),Women of Smoke: Latin
American Women in Literature and Life (1989), A Dream of Light and
Shadow: Portraits of Latin American Women Writers (1995), Tapestries
of Hope, Threads of Love: The Arpillera Movement in Chile 1974-1994
(1996). En 1994 publicó su obra A Cross and a Star: Memoirs
of a Jewish Girl in Chile en la que por medio de la voz de su madre,
narra la trayectoria histórica de su familia judía
y de sus experiencias viviendo entre los Nazis en Chile. Always
from Somewhere Else (1998) relata la experiencia judía siguiendo
la perspectiva de su padre. Unas de sus más recientes publicaciones
son House of Memory: Stories by Jewish Women Writers of Latin America
(1999) y Passion, Memory and Identity: Twentieth-Century Latin American
Jewish Women Writers (1999). La primera es una antología
de cuentos escritos por mujeres latinoamericanas, mientras que la
segunda consta de una serie de ensayos críticos acerca de
ciertas escritoras judías provenientes de Hispanoamérica.
Durante nuestra animada conversación bajo los árboles
de los Jardines Botánicos de Phoenix, Arizona, le propuse
a Marjorie Agosín una serie de preguntas acerca de su obra,
de su persona y de su misión poética. Una de las preguntas
iniciales fue acerca de sus influencias literarias. Me explicó
que una de sus grandes influencias fue María Luisa Bombal:
"Aunque no escribió poesía, su literatura, su
narrativa, es muy lírica. Ella fue una persona que conocí
y que marcó mucho mi vida." Bombal le dijo a Agosín
que lo más importante era decir las cosas con poesía;
inclusive, escribir la narrativa con poesía. Estas palabras
de Bombal se le quedaron grabadas. Afirma que su influencia abarca
todo lo que ha escrito, incluyendo la prosa. Junto con Bombal, Gabriela
Mistral sigue siendo una gran influencia. Agosín confirma
su afinidad a las mujeres. Añade que la han conmovido, sobre
todo, lo que han dicho: "Neruda es maravilloso, Octavio Paz,
Vallejo, Enrique Lihn. Pero las mujeres han hablado sobre las mujeres.
Los hombres no entienden la problemática; no la viven, no
la sienten. Siempre me he sentido indentificada con las mujeres."
Agosín deslinda la temática de la mujer, su expresión,
representación e identidad desde sus primeros poemarios Brujas
y algo más/ Witches and Other Things (1984), en los cuales
Agosín emplea la imagen arquetípica de "bruja"
como símbolo del poder de la mujer, hasta la reciente colección
de poemas Mujeres melodiosas (1997) cuyo propósito es hacer
un tributo a las mujeres de la historia:
Creo que en este último libro Mujeres melodiosas yo quería
celebrar las vidas de las mujeres y quería homenajear sus
éxitos. Y allí tengo un poema dedicado a Sappho, a
Delmira Agustini, a Alfonsina Storni, a mi madre, a mi profesora
de historia. Y no he querido hacer diferencias entre grandes mujeres
y mujeres ordinarias, sino que lo he querido poner todo junto. Y
eso es lo último que yo he hecho en poesía.
En sus textos, Agosín fundamentalmente explora y rescata
la situación de la mujer marginada. Su profundo interés
por los derechos humanos y por la recuperación de la memoria,
en general, le sirven de inspiración para escribir y dar
testimonio a las voces marginadas y silenciadas ya sea a causa de
una dictadura, de un genocidio o de una represión socio-cultural
dominante: las madres, las abuelas, las esposas de los desaparecidos,
la mujer aterrorizada sexual y espiritualmente, la mujer judía
como Ana Frank. Por medio de las voces que testimonian, surge un
discurso poético que reclama una realidad de justicia. De
este modo, a través del lenguaje, de la imagen y de la metáfora
poética logra restaurar y recrear la memoria y la identidad
femenina de la mujer silenciada. Adriana Castillo de Berchenko describe
el discurso poético de Agosín como vital e impetuoso,
"...Poesía de emociones y sensaciones. Ternura y amor,
ironía, compasión, deseo, nostalgia, rabia y deslumbramiento
recorren sus versos" (191). Así pues, tales rasgos de
su escritura se observan en múltiples sutilezas, yuxtapuestas,
a la vez, con el terror y el dolor, desde su primer poema hasta
el más reciente.
Durante el transcurso de nuestro diálogo le cité algunas
líneas de "Los desaparecidos," uno de sus poemas
que, personalmente, me ha impresionado por su contenido profético.
Aparece en su publicación temprana Brujas y algo más/
Witches and Other Things (1980): "...yo juro apoderarme de
la palabra/ ir con ella por los muros de la ciudad/ ir con ella
donde anduvo el látigo/ ir con esta palabra..." Estas
palabras son como el eje de su poesía. Las considero como
una proyección profética de su misión literaria.
Agosín claramente desarrolla su propia interpretación
de esta misión poética agosiniana:
Yo siempre he querido, es una cosa muy, quizá, judeo-cristiana,
yo he querido servir, ser útil a las personas... Siempre
vi la poesía como vehículo para transformar a las
personas, transformar la vida, para inspirar. Pienso que las muertes
de tantas personas ocurren en vano. No quiero que tal injusticia
aparezca desapercibida. Eso para mí ha sido un gran deseo,
para usar la palabra en inglés, un acknowledgement, que la
gente sepa lo que ha pasado, y que haya un conocimiento de la violencia,
del horror y de las injusticias. Yo creo que a las personas les
gusta conmoverse, necesitamos mucho amor, que es lo único
que ha hecho que esta raza humana sobreviva. Y esto es lo que he
querido hacer a través de la poesía.
Se vale, así, de su voz para contradecir un sistema gubernamental
bárbaro para de esta manera, a través de la poesía,
revelar, reclamar y recrear una posible realidad de justicia. Asimismo,
Agosín sigue el hilo de este mandato de varias maneras a
lo largo de la trayectoria de su obra poética.
Para Agosín, el silencio forma parte fundamental de la búsqueda
de expresión de la mujer. Por medio del leitmotivo de la
imagen, del símbolo y, especialmente de la metáfora,
su poesía trata distintos aspectos del silencio que involucran,
en particular, a la mujer: el silencio de los arquetipos femeninos
tradicionales; el silencio impuesto por el hombre para lograr sumisión
y obediencia de la mujer; el silencio impuesto por una dictadura;
el silencio de la muerte; el silencio del tabú del erotismo;
o el silencio de la felicidad y paz íntegra. En cierto sentido,
estos aspectos del silencio formulan una especie de lenguaje o voz
propia que, al expresarse, evoca las emociones y las sensaciones
de la voz poética femenina que atraen al lector.
Es interesante reflexionar en la explicación que ofrece Agosín
acerca de su propia visión en torno a los papeles que el
silencio desempeña en torno a las mujeres y su obra escrita:
Creo que siempre la vida de las mujeres ha estado teñida
de un silencio. Inclusive, todas las cuestiones del aborto, todo
lo que tiene que ver con la sexualidad de las mujeres han sido como
oculto. Todo el mundo decide por nosotros: la iglesia, los jueces.
Yo he querido destapar ese silencio, y resaltar lo mucho que las
mujeres tienen que decir. Creo que fue San Pablo quien dijo, "Mujer
calla en las iglesias". Yo creo que las mujeres tienen el derecho
de hablar. Por eso es tan importante en la escritura de las mujeres
porque ellas presentan una posibilidad de ser diferente, de vivir
otras vidas. Luego está un silencio que tiene que ver con
la belleza, un silencio que tiene que ver con la naturaleza, hasta
con una visión estética de las cosas en el mundo.
De hecho, por medio de ambos textos poéticos y ensayísticos,
las voces femeninas de Agosín se esfuerzan por romper con
el silencio oprimente y por destacar la existencia de una multiplicidad
de expresión, esencia, y visión femenina. Inclusive,
en A Dream of Light and Shadow: Portraits of Latin American Women
Writers (1995), la escritora chilena recalca la importancia de eliminar
aun otro tipo de silencio, la tendencia a ignorar a las escritoras
que típicamente no pertenecen al cánon. Afirma que,
en las últimas décadas, a pesar de una abundancia
de traducciones y de la importancia concedida a esas mujeres extraordinariamente
prolíficas, se conoce poco de las contribuciones culturales,
ideológicas y políticas de las escritoras y artistas
latinoamericanas que residen fuera de los círculos oficiales:
"... it is essential to consider the work of those who are
missing from the official histories, women whose writings do not
appear in newspapers and journals of mass circulation, and whose
work does not hang in museums." (8)
Al conversar en torno a la censura de la dictadura chilena, le mencioné
su obra ensayística Scraps of Life (1987) que describe la
historia de las "arpilleristas" chilenas, mujeres que
emplean imágenes de tortura y represión en el bordado
folklórico como medio para denunciar el abuso de los derechos
humanos en su país. Sus arpilleras retratan y explícitamente
articulan lo prohibido:
Eso también me interesaba que en una época de censura
donde nadie podía hablar en Chile, estas mujeres comienzan
a bordar lo que las palabras no pueden decir. Eso es un tema que
para mí ha sido importante, recuperar las voces...También
en mucho de mi trabajo político, está el silencio:
la censura, el que no podemos hablar. A mí me marcó
el golpe militar chileno. No importa si uno vivió el golpe
o no. Es como parte de una memoria colectiva. El silencio en Chile
durante la dictadura fue un silencio trágico y que ahora
estamos pagando por ese silencio, por ese dolor.
Al indagar más a fondo los matices del silencio en torno
a la dictadura y la censura, Agosín lo relacionó al
silencio de las madres de la Plaza de Mayo en la Argentina. Conforme
a su conocimiento del tema, las mujeres llevaban ciertas prendas
de ropa tales como pañuelos blancos en el pelo en los cuales
estaban bordados los nombres de los desaparecidos. A la vez, llevaban
fotos de sus hijos en las manos o se las colgaban del cuello. Estas
prendas simbolizaban un grito silencioso que pedía auxilio
y que exigía el debido reconocimiento oficial frente a la
ausencia. Es decir, las madres emplearon exactamente la misma arma
que utilizaron los oficiales militares: el silencio. Sólo
que el de ellas fue un silencio público y colectivo de resistencia,
de protesta, de no-violencia, y del saber la verdad.
En su colección de ensayos Women of Smoke: Latin American
Women in Literature and Life (1989) Agosín deslinda esta
resistencia silenciosa de la dictadura argentina. Explica la forma
en que los pañuelos blancos, la marcha lenta y silenciosa
que circula la pirámide de la Plaza de Mayo crea un personaje
femenino político: "The silence reflects the silence
imposed on the female gender for centuries, which relegated women
to waiting, to resignation. But here, silence holds a new significance.
It is a silence that accuses, a silence that asks, ‘Where
are our children?’" (93). En nuestra conversación,
le pedí a la poeta que elaborara un poco más acerca
de este tipo de silencio. Me explicó que de dicha situación
surgió aún otra variación del silencio, aquélla
relacionada con los espectadores de la marcha de las madres. Esto
la llevó al recuerdo de un silencio de ignorancia previa,
el genocidio de los judíos. En la siguiente cita tomada de
nuestra conversación, Agosín explica el desarrollo
de su interés por escribir acerca del Holocausto, empezando
con las madres de la Plaza de Mayo:
Ellas marchaban con el silencio del dolor. Pero, luego aparecían
los otros que las veían marchar, pero que tenían el
silencio de la indiferencia. Entonces, hay este juego de la yuxtaposición.
Esto es lo que me ha hecho escribir mucho. Luego, a través
de esos silencios, a mí me empezó a preocupar el tema
del Holocausto. O sea, yo siempre he sido judía, pero nunca
escribí como una escritora judía. Pero creo que mi
camino en torno a los derechos humanos en Chile me hizo pensar,
bueno, ¿qué estuvo pasando en Europa cuando la gente
en Suiza o en Francia veía a todos estos judíos que
deportaban? Nadie decía nada. Y yo tengo un poema que dice:
"Yo no supe nada de este asunto. Yo no vi nada. Yo no oí
nada."
Este fue el momento culminante para Agosín, el punto de inspiración
que la motivó a escribir reclamando su identidad judía.
Así pues, la obra de Agosín traspasa cierta evolución
en torno al silencio: el silencio de la mujer oprimida emocional
y sexualmente, la censura de una dictadura, las arpilleras chilenas,
la marcha de las madres de la Plaza de Mayo, y ahora, más
recientemente, una concentración en el silencio de la indiferencia
hacia el genocidio de los judíos. En tal caso, de este tipo
de silencio que proviene del despego y de la indolencia surgió
la voz judaica en su obra. Tres textos, todos publicados en 1994,
evocan la experiencia trágica y violenta netamente judía;
sus poemarios Toward the Splendid City y Dear Anne Frank. En su
narrativa histórica acerca de su familia, A Cross and a Star,
se retrata la esencia del ser judío en Latinoamérica,
específicamente en Chile, durante la época de la presencia
de los Nazis. En el prólogo de Dear Anne Frank , Agosín
afirma que todos los textos del Holocausto le impulsan a uno a re-pensar
"the moral character of those citizens who were wrapped in
the shroud of ignorance and indifference, those civilian accomplices
to a relentless and merciless brutality" (8). De hecho, el
hilo que entreteje las voces de Agosín es la búsqueda
de la expresión femenina la cual, suscitada por su preocupación
por los derechos humanos y por el amor, logra formar una refinada
armonía frente al dolor colectivo, ya sea chileno, argentino
o judío.
Para concluir nuestra entrevista, le pregunté acerca de la
trayectoria de temas en sus textos en torno a la mujer:
Antes ha sido más como con el feminismo, es decir, fue el
feminismo, las luchas por el derecho a la igualdad, el aborto ,
el trabajo. Pero luego me interesó mucho la mujer como parte
de un sistema en torno a los derechos humanos. Siempre me preocuparon
las situaciones extremas: como lo que hace la mujer ante la guerra,
que hace la mujer ante el horror, del, por ejemplo, ser una exiliada,
una refugiada. Yo creo que mi poesía se ha politizado. Pero
nunca ha sido panfletaria. Nunca ha tratado de atacar a los hombres.
Nunca, ni siquiera, ha tratado de atacar a los criminales, a toda
esta gente que cometió estas injusticias. Pero ha sido una
poesía que he querido, en una forma como elegante, delicada,
a hablar de lo que ha pasado.
De acuerdo a Agosín, el propósito de sus voces poéticas
es el de acabar con el silencio impuesto para así re-edificar
la memoria del ser humano. Incluso, para facilitar esta misión,
ha tratado últimamente de simplificar un poco más
su voz para que lo que ella escriba sea accesible a la gente común
y corriente, al pueblo, "Yo quiero que mi poesía conmueva
a la gente, no como nosotros, que somos académicas. Quiero
que les llegue a todos para la sensibilidad de las personas. Yo
quiero sensibilizar a la gente." Su deseo, pues, de sensibilizar,
de humanizar el imponente silencio que hasta ahora ha desdeñado
la historia y ha negado la verdad ante el terror, es de allí
donde proviene una nueva voz del silencio, la voz de Marjorie Agosín.
Dolores M. Durán-Cerda, Ph.D.
Arizona International College
The University of Arizona
Obras citadas
Agosín, Marjorie. Ashes of Revolt: Essays on Human Rights.
Fredonia: White Pine Press, 1996
---. Circles of Madness: Mothers of the Plaza de Mayo. Fredonia:
White Pine Press, 1992
---. Conchalí. New York: Senda Nueva de Ediciones, 1980.
---. Dear Anne Frank. Washington: Azul Editions, 1994.
---. ed. A Dream of Light and Shadow: Portraits of Latin American
Women Writers. Albuquerque: University of New Mexico Press, 1995.
---. Hogueras/ Bonfires. Tempe: Bilingual Press, 1990.
---. ed. The House of Memory: Stories by Jewish Women Writers of
Latin America. New York: The Feminist Press at The City University
of New York, 1999.
---. Elena Gascón-Vera y Joy Renjilian-Burgy, eds. María
Luisa Bombal: Apreciaciones críticas. Tempe: Bilingual Press,
1987.
---. Melodious Women. Trad. por Monica Bruno Galmozzi.
---. ed. Passion, Memory and Identity: Twentieth-Century Latin American
Jewish Women Poets, 1940-1980. Peterborough: Spectacular Diseases,
1987.
---. Cola Franzen, eds. The Renewal of the Vision: Voices of Latin
American Women Poets, 1940-1980. Petersborough: Spectacular Diseases,
1987.
---. Scraps of Life: Chilean Arpilleras: Chilean women and the Pinochet
Dictatorship. Trans. By Cola Franzen. Trenton: Red Sea Press, 1987.
---. Starry Night. Trad. por Mary G. Berg. Fredonia: White Pine
Press, 1996.
---. Tapestries of Hope, The Arpillera Movement in Chile 1974-1994.
Albuquerque: University of New Mexico Press, 1996.
---. Toward the Splendid City. Tempe: Bilingual Press, 1994.
---. Zones of Pain/ Las zonas del dolor. Fredonia: White Pine Press,
1988.
Castillo de Berchenko, Adriana. "Reseña de Brujas y
algo más." Ventanal. Revista de creación y crítica.
Université de Perpignan, 12: 190-192, 1987.
Scott, Nina M. "Marjorie Agosín as Latina Writer,"
Breaking Boundaries: Latina Writing and Critical Readings. Amherst:
University of Massachusetts Press, 1989. |