Introducción
En este trabajo me propongo examinar
algunas cuestiones relativas a problemas de traducción en la obra de Marcial.
Para este fin utilicé tres fuentes en latín, dos de ellas en formato
electrónico, vía Internet, y una impresa. Vale destacar que la coincidencia
entre las tres fuentes mencionadas y detalladas en la bibliografía que acompaña
este texto, es del ciento por ciento.
Me serví de cuatro traducciones: una electrónica y tres impresas. Entre
las ellas seleccioné una en francés por parecerme cercana al espíritu del
original, habida cuenta que su autor vuelca a este idioma directamente del
latín.
Con respecto a los diccionarios
menciono dos ejemplares impresos, uno para latín y otro para francés y también
recurrí a diccionarios en línea, por Internet, a efectos de precisar los
términos que creí oscuros.
El procedimiento seguido con cada
epigrama es así. Primeramente ofrezco la versión completa en latín, y a la
derecha mi versión íntegra. Debajo, y por orden alfabético de autor, las
traducciones en español, y finalmente
la versión francesa. Cuando lo creí conveniente, copié la traducción completa.
Los problemas analizados pertenecen
a tres géneros de cuestiones: sintáctico-gramaticales, lexicales y semánticas,
y para cada una aporté un ejemplo, atendiendo a la brevedad del espacio
asignado para este trabajo.
Agregué un cuarto epigrama que antes
que una auténtica dificultad, presenta, un juego de palabras interesante y
además pertinente a los estudios sobre traducción.
El concepto de interpretación que
anima este trabajo está inspirado en el ideario borgeano, de quien tomé
prestada la noción de inexistencia de texto definitivo[1].
Desarrollo
Epigrama X, 70: problema
sintáctico
Quod mihi vix unus toto liber exeat anno, 1
Desidiae tibi sum,
docte Potite, reus.
Iustius at quanto mirere, quod exeat unus,
Labantur toti cum mihi saepe
dies.on resalutantis video nocturnus amicos, 5
Gratulor et multis, nemo,
Potite, mihi.
Nunc ad luciferam signat mea gemma Dianam,
Nunc me prima sibi, nunc sibi
quinta rapit.
Nunc consul praetorve tenet reducesque choreae,
Auditur toto saepe poeta
die.
Sed nec causidico possis inpune negare, 10
Nec si te rhetor
grammaticusve rogent.
Balnea post decumam lasso centumque petuntur
Quadrantes. Fiet quando,
Potite, liber?
Nota: el verso 7 es el
sujeto de análisis.
Estefanía.Ora mi anillo sella en el templo de Diana al
amanecer, ora se apodera de mi la primera hora, ora la quinta.(pág. 398)
Guillén. Ahora mi anillo sella en el templo de Diana,
diosa de la luz, ahora me arrebata para ella la hora prima, ahora para ella, la
quinta. (II, pág. 247)
Jáuregui.Ora tengo que ir corriendo / A firmar el Aventino;
/ Ya en la hora primera, / Ya en la quinta necesito / Marchar pronto.(II, pág.
241)
Izaac : Tantôt mon anneau scelle des pièces officielles
au temple de Diane, déesse de la lumière; ou bien tantôt la première heure du
jour, tantôt la cinquième m'enlevent à moi-même par leurs obligations; (II,
pág. 102)
Tanto Guillén como Izaac traducen ad luciferam...Dianam como un único circunstancial con núcleo y aposición, mientras que Estefanía reconoce dos estructuras. Finalmente, Jáuregui elimina el problema: reemplaza el texto por un objeto directo. La dificultad de este verso radica, a mi juicio, en la disposición de los términos en el sintagma, tratándose entonces de un problema sintáctico.
|
Omnes persequeris praetorum, Cotta, libellos;
Accipis et ceras. Officiosus
homo es.
Estefanía: Tratas de conseguir, Cota, todos los escritos de
los pretores; coges también las tablillas de cera. Eres un hombre servicial.
(pag. 405)
Guillén: Cota,vas buscando todos los decretos del preor;
recoges hasta las tablillas de cera. Eres un hombre obsequioso. (pág. 476)
Jáuregui: Cota, del pretor los sacos / Te veo que acechas
siempre; / También cuidas sus tablillas: / ¡Oh, qué hombre tan diligente! (pág,
251)
Izaac: Tu cours, ô Cotta, après les feuilles
officielles des préteurs: tu prends aussi leurs tablettes de cire. Tu es un
homme obligeant
Este epigrama es calificado de oscuro por dos de los autores reseñados.
Estefanía (nota al pie, pág. 405) propone dos interpretaciones. A. “Cota
realizaba continuos servicios a los pretores para que le proporcionasen causas
que defender” B. “Era tan activo que se procuraba irregularmente copias y
minutas del pretor para realizar cumplidamente su trabajo.” Análogamente
escribe Guillén (nota al pie, pág. 476): “Cota iría prestando servicios a los
pretores para que le confiaran causas” o “Cota es un jurisconsulto tan
cumplidor en su deber que va en busca de todos los decreto (libelli) e incluso
minutas y borradores (cerae)”
Por mi parte entiendo que el prpblema es de carácter semántico puesto que
no queda claro la intención de Cota: su obsecuencia revela pusilanimidad o es
producto de un accionar movido por la astucia. La polisemia de officiosus permite ambas lecturas.
Te
encomiendo, Quintiano, nuestros libritos –nuestros si se puede decir
a aquellos que tu poeta recita- si (se) quejan de la pesada carga,
auxílialos suficientemente y favorécelos, protector, y,cuando aquel se llame
dueño dí que son míos y que han
sido manumisos. Si tres o cuatro veces esto gritas, impondrás respeto al
plagiario.
Commendo
tibi, Quintiane, nostros —
nostros
dicere si tamen libellos
possum,
quos recitat tuus poeta —:
si de
seruitio graui queruntur,
adsertor
uenias satisque praestes,
et, cum se
dominum uocabit ille,
dicas esse
meos manuque missos.
Hoc si
terque quaterque clamitaris,
inpones
plagiario pudorem.
Estefanía: Te recomiendo, Quintiliano, mis libritos –si es
que, a pesar de todo, puedo llamar míos a los libros que lee en público un
poeta amigo tuyo-: si se quejan de una dura esclavitud, acude como defensor y
préstales ayuda suficiente y, cuando él se llame dueño, dí que son míos y que
yo les he concedido la libertad. Si gritas esto tres y cuatro veces, acabarás
imponiendo vergüenza al plagiario.
(pag. 78)
Guillén: Te encomiendo, Quinciano, mis libritos, si es
que puedo llamar míos a los que recita un poeta amigo tuyo. Si ellos se quejan
de su gravosa esclavitud, acude en su ayuda y ponte a su disposición
suficientemente, de su libertad, y cuando él se proclame dueño, di que son míos
y que han sido manumitidos. Si lo dices bien fuerte tres o cuatro veces, harás
que le dé vergüenza al plagiario. (pág.
476)
Jáuregui:Yo te recomiendo, / Quintiano, mis libros, / Si
es que yo pudiere / Decir que son míos, / Cuando los recita / Vate, que es tu
amigo: / Mas si se quejare de / Del grave servicio, / Sírveles de apoyo, /
Préstales auxilio; / Y si el tal añade / Que ha en ellos dominio, Quiero que lo
digas / Que son sólo míos / Y que yo, su dueño, / Los he manumiso. / Si tres,
cuatro veces / Le avisas tal dicho, / Veráse el plagiario / De rubor corrido.
(I, 44)
Izaac: Je te recommande, Quintianus, mes petits volumes, -si toutefois je peux appeler miens ces volumes que lit au public certain poète de tes amis. S’ils se plaignent de leur pènible servitude, fais-toi leur champion et fournis caution pour eux; et lorsqu’il se donnera pour leur propiétaire, déclare qu’ils sont à moi et que je les ai affranchis. Si tu cries cela trois et quetre fois, tu ramèneras le plagiaire à la pudeur. (I, 32)
Este epigrama puede ser trasladado siguiendo el eje libertad-esclavitud y entonces debería traducirse libros liberados o manumisos, bien atendiendo el aspecto editorial, escribiendo publicados o lanzados al público, por caso. El jeu de mots, en palabras de Izaac, es debido al nuevo uso léxico de manu mittere, aplicado por Marcial aquí a libros y no a personas que era lo habitual.
Ninguna de las traducciones presentadas satisface el sentido original, a mi modo de ver.
Cuando digo ficus,
ries como si palabras bárbaras (hubiera dicho) y que diga ficos,
Ceciliano, ordenas. Diremos ficus a aquellos que sabemos en árbol
nacidos, diremos ficos, Ceciliano, (a los) tuyos.
Cum dixi
ficus, rides quasi barbara uerba
et dici ficos, Caeciliane, iubes.
Dicemus
ficus, quas scimus in arbore nasci,
dicemus ficos, Caeciliane, tuos.
Estefanía: Cuando digo ficus, te ríes como si dijese
una palabra bárbara y me mandas, Ceciliano, que diga ficos. Llamaré ficus
a los que sabemos que nacen en el árbol, llamaré ficos, Ceciliano, a los
tuyos. (pag. 82)
Guillén: Cuando
digo ficus, tú te ríes como de un barbarismo y me indicas, Ceciliano,
que diga ficos. Llamaré ficus a los que sabemos que nacen en los
árboles, y llamaré ficos, Ceciliano, a los tuyos.(pág. 104)
Jauregui: Cuando yo dije ficus / Tú te has reído; /
Y quieres, Ceciliano, / Que diga ficos. / De higuera el fruto / ficus
diremos; / ficos al tuyo. (I, 50)
Izaac: Quand je dis ficus, tu en ris comme d’un barbarisme, et tu veux, Caecilianus, que je dise ficos. J’appellerai ficus les fruits qui viennent à l’arbre; quant à tes propres figues, Caecilianus, je les appellerai ficos. (I, 35)
La riqueza de estos versos se encuentra en las dos formas que admite la palabra ficus, higo. Conforme a lo apuntado por Estefanía y por Guillén, puede declinarse como femenino de la segunda declinación (ficus, -i) cuyo acusativo plural dará ficos. Otra posibilidad consiste en declinarlo como masculino de la 4ta (ficus, -us) y el acusativo será ficus.
El juego de
acusativos se da entre ficus (4ta) que designa a los frutos in arbore nasci y ficos a los pólipos anales, tuos.
Conclusiones
Conforme al propósito de examinar algunas cuestiones relativas a problemas de traducción en la obra de Marcial, llego a las siguientes conclusiones.
1. Es virtualmente imposible presentar una traducción literal, si por literal se entiende reflejar con absoluta precisión la intencionalidad del autor, suponiendo que la misma existiera.
2. La manifiesta imposibilidad se origina en el hecho de que una lengua es un hecho único e irrepetible, se observa en un momento histórico y lo máximo que un traductor puede aspirar es volcar una parte del total del material elaborado por el autor trasladado, debiendo elegir entre innumerables opciones que se presentan frente a cada vocablo.
3. La multiplicidad de las fuentes así como de las traducciones críticas efectuadas por profesionales de la lengua permite al traductor novel obtener un panorama más amplio y de esta forma realizar un trabajo más completo y acabado.
4. Los problemas reseñados, si bien esquemáticamente, tienen proyecciones múltiples entre sí, v.gr. Un problema morfológico desencadena complicaciones léxicas.
5. Una traducción es una relectura, una reelaboración en otro tiempo y en otro lugar, de temas propuestos por un autor para otro público en otra lengua.
A modo de corolario deseo citar, una vez más, al maestro Borges, a propósito de un trabajo que escribió para la Ilíada, que creo, se aplica bien a este mi trabajo[2].
¿Cuál de esas muchas traducciones es fiel?, querrá saber tal vez el
lector. Repito que ninguna o que todas. Si la fidelidad tiene que ser a las
imaginaciones de Homero, a los irrecuperables hombres y días que él se
representó, ninguna puede serlo para nosotros: todas para un griego del siglo
X.
Bibliografía
Textos en latín
a. Impresos
Izaac, H.J. Epigrammes (Martial). Societe d'Edition "Les Belles
Lettres". Paris,
1961 (2 tomos)
b. Internet
http://www.thelatinlibrary.com/martial.html
http://www.intratext.com/X/LAT0107.HTM
Textos en español
a.Impresos
Estefanía, Dulce. Epigramas completos (Marcial). Cátedra, Madrid, 1996
Jauregui y otros. Prólogo y notas de Víctor Suárez Capalleja. Epigramas (Marco Valerio Marcial). Madrid 1923. (3 tomos)
b. Internet
Guillén, J. Epigramas de Marco Valerio Marcial. Revisión de Fidel
Argudo. Institución Fernando el Católico, Zaragoza, 2003.
http://ifc.dpz.es/libros/libros.htm
Texto en francés
Izaac, H.J. Épigrammes (Martial). Société d'Édition "Les Belles
Lettres". Paris, 1961
Teoría literaria
Borges, J.L. "Las versiones homéricas" (1932) en Discusión.
Alianza Editorial, Madrid, 1998.
a.
Impresos
Latín-español,
español-latín:Vox, Barcelona, 1987
Francés-español,
español-francés, Barcelona, 1977
b. Internet
Inglés-español, francés-español: http://www.elmundo.es/diccionarios/
Latín-inglés, en Internet: http://www.nd.edu/~archives/latgramm.htm
http://lysy2.archives.nd.edu/cgi-bin/words.exe
[1] El concepto de texto definitivo no corresponde sino a la religión o al cansancio. (Borges, J.L. "Las versiones homéricas" (1932) en Discusión. Alianza Editorial, Madrid, 1998, pág. 130)