Karina Macció

Estuve viviendo en un castillo

Estuve viviendo en un castillo
gótico, extravagante, sublime
artístico
llegué por casualidad, casi distraída
mirando para otro lado
pero una vez que entré
no pude salir más.
Había algo que tiraba en el interior
un vacío que llenar
a la gran construcción
le faltaba corazón!
Y la rima, de nuevo,
llega sola
mirando para otro lado
caperuza
porque esto tiene mucho
cuento infantil
rosa y negro
y en el medio
rojo
que brilla
y se chupa, porque siempre
tiene sangre.
Entonces yo llegué
tan campante
tan damisela que no puedo
asumir
el estereotipo
saltarín y reluciente
lista para arruinar
SE NECESITA
donación de órganos
siempre estuve de acuerdo
pero pensé
que había que morir primero
antes de empezar
a dejar
que cortaran
manos, ojos, pies,
inutilizada
creía
que iba a quedar
ex tirpada
una tirpa inmóvil
un mueble inútil
para descartar
pero no!
Descubrí
que se puede morir
antes de morir
en los castillos
que son las casas
de hoy
se puede morir y seguir muriendo
y tratar
de no morir más y seguir
un poco más
con la muerte a cuestas
como un bolsón
y así en los agujeros
que me quedaron
en los muñoncitos
se empieza a formar algo
la idea
de la muerte
crece y se refleja
en los espejos sin vampiros
ya no podía ver
ni tocar
qué pasaba
cedí
a la casa
mi corazón
encastillada muñeca
de alfileres con perla
en la piel
para que viviera plena
conmigo
a un costado
apollinada y sin dientes
-esas mariposas feas
siguen viniendo
a comer-
en el desván
a la hora del té
o la cena
yo intento
igual
sonreír.


¿Con taladros se sacan los órganos?
A mí nadie me avisó nada

–Eso no te disculpa

Una película de terror
evidente,
sin embargo,
real.
La copia nunca es tan clara
tan obvia
se manifiesta de a poco
por partes
para permanecer oculta
original
más tiempo.
Quiere perpetrarse, coronarse
emperatriz de sangre
azul y linajuda
condesa vampira
de lo real:
un taladro
viene hacia mí:
yo no quería, yo la llamé
la autoricé
viene hacia acá
¿Cómo la paro? Ya dije
que sí
ya me dejé
atar.
Es malísima y a mi
pesar
la disculpé
la quise rescatar
la atraje y es tan
previsible
tan repetido
que casi me quiero dejar
taladrar
no vale la pena
este caer común
de afuera –es así-
un cliché
y adentro el terror
surge, crece, crea sus propios cuerpos
dolorosos y desgarrados
adentro del otro
del mío
con taladro.
Eso adentro
tiene éxito
no importa el calcado
la costura gruesa y negra
lo burdo
también
duele.


¿Lo arruiné?
¿Lo rompí?
Tenés que contestarme claro y seguro.
I can’t take it anymore
La razón de decirlo así
es porque sale como apretando un botón
una máquina que habla
soy?
Did I break it?
Did I ruin it?
Did I kill you?
and in the process
Did I kill myself?
Did I break again?
Did I become my own monster?
El monstrum, la monstra
crecida y amarilla
contra voz.
En mi furia te aplasté?
En mi pasión te aplaqué?
hasta “vos” no existía
hasta que el pronombre
se fuera borrando, diluyendo
likuidando
Soy yo la nazi? la que siempre odié?
Soy yo la que construye
enormes aparatos de dominación?
Soy yo la que armo
una capa tallada
a mi imagen y semejanza?
Soy yo un Smith?
El virus que enferma y hace todo igual?
“Bueno”, pienso, “lo hace bueno”,
“Bueno” es una relación y ya perdí
el patrón
las relaciones son complicadas
y relativas
y yo pensé, soñé
en absoluto
y yo fui
adolescente
hasta ahora
porque todo tiene
varias partes
-hasta yo-
las legiones avanzan
confusas
no puedo seguir
mirando
con un solo ojo.
Pienso que me moví
hasta acá
como una gran ola de mar
en remolinos
hacia arriba y hacia abajo
vertiginosamente
aplastante, exhorbitante
hay una fascinación
por lo fuerte y lo grande
que arrastra y puede
matar.
No sé qué quise
ahora
antes
todo
parecía
tan claro.
Construí hielos a mi alrededor
sobre vos
de nuevo
quiero romper
todo
de nuevo
quiero
nacer y ser
otra
el Gran Sueño
de la Reconstrucción
un irak
¡qué exceso!
en un solo cuerpo.

¿Por dónde anduviste
mientras yo fabricaba hielos
y me coronaba
reina prom?
Pensé que seguías
ahí
cerca
pero era un reflejo
que pusiste
un stunt
para las pruebas peligrosas
para sobrevivir
y ser el leading man
tu esperado papel
el protagónico
¿Soy yo la malvada?
the wicked witch?
¿Soy yo tu asesina?
¿Es el amor
una forma
de destrucción?
¿Es lo “bueno”
“malo”?
¿Es lo feliz
lo triste apagado?
“No hay destino”, dijiste
entonces siempre hay que elegir
de verdad
“Tengo un vacío muy grande”, dijiste
inexorable
inllenable
inconmovible
incontenible
Yo, no te lleno?
yo yo yo yo, tantas veces te lo puedo decir
tanto repetir
escribir
tanto decir te amor, te adoro
soy yo el sujeto
sujetado por mí
misma no sé
y ese “te” objeto
es tan general y pequeño
ya entiendo
no contiene
nada.
Me gustaría meterme
adentro tuyo
-el virus de nuevo-
buscar el vacío
llenarlo
con corazones vivos
potentes
enamorados.
Me gustaría siempre
hacerte
reír
pero no sé
tanto
parece que soy
egoístaegocéntrica
no puedo salir
de mí
encerrada
en mis hielos perpetuos
un castillo desolado
tan liso que refleja
y me persigue
mi imagen
ya estoy ciega
de resplandor propio
así perdí
tu visión
así quedé
muerta
haciendo tareas
imaginarias
para no verme
más.
Parece que así
me fui deformando
y vos intentaste
ser héroe
te embarcaste con miedo
al Ártico
me seguiste
seguiste
congelándote
olvidando por qué
me seguías
pero era tu misión
y descubriste el castillo de luz
y buscabas adentro
de afuera
a mí.
Lo que viste
te espantó
pensaste que había muerto
“eso” me mató
tenías que vengarme
tenías que matar
al monstruo
otra vez Teseo
pero la doncella, ella
era
ello
las capas de tiempo y de hielo
hicieron su tarea
la Gran Transformación
al fin
la última
de tu mano
al fin
la última
no duele
pero es espejismo
de amor
te recibo
feliz
biendispuesta
abierta
soñando
otra situación.



Vasago

Crónicas I

Vacuo

Demasiadas noches
abuso de tragos
excesivo sexo
muchos fulanos
3 am, se me hace tarde.

Un ser se destruye
solo restos quedan
materia que se diluye
nadie ya me espera.

Muy apartada esta la luz
inconciencia encuentra
estados alterados
lejos quedó la prudencia.

Esencia que alimenta buitres
mi ser en defasaje queda
alma perdida resulto
una que nadie resetea.

Somos hombres sin espíritu
hijos del placer y el rigor
solo excesos múltiples
sin pena, gloria ni dolor.

Lejos esta de mi ,guiarme por cordura
respuestas del mismo ser
sos hijo de la locura.

Vampirismo no valido
buen aventurado exorcismo
no mantiene la cordura
este tren sin arribo.

Mi mejor huésped vas a ser
en el sin fin, donde no necesitaras sentidos
VACIO.

Crónicas III

Vesánico

Cerdo! cerdo come!
nadie hará eco
de tal triste magnitud.

Te tocan todas las manos
te observan, ellos chupan!,cortan! desgarran todas tus partes!
una por una morirá
vestigios de vida en ninguna habrá.

Pequeñas porciones solo eso tendrán
virgen santa ruega por mi
el chupacabras se apiadará?

Su propia maldad los devore
anhelos tengo muchos
sangre no hay para todos
miembros míos se acaban.

Cuando no sentís
cuando esperas poder ,seguir no sintiendo
perdido por perdido, no importa ya tu mental salud.

Esperar el alba?
el sol siempre está
ciego! ,eso y nada más?

El infierno no perdona
dios y el diablo su ultima batalla fatal
la vida es un boomerang
todo vuelve, ley final.



Lili Ann

CAÍDAS DE LA FANTASÍA ROBINSON

3 -Se pudren las esperanzas

Tantas cosas dije de más.

Y ahora solamente querés escuchar mi adiós tranquilo.

Y entonces no más shamadas, ¿no más palabras?

Si sólo quería el brisho para sonreírte de cerca

y mirarte los adentros de tu alma.

Adentrarme en vos.

Cuando, no sólo no lo logré,

si no que tampoco te dejé algo de mi para que recordaras,

sólo canté canciones

de amor.

Y si ahora tengo algo por decir

y no me sale.

Qué puedo hacer con el carinio acumulado de una maniana de sol?

De una tarde gris,

de una noche azul.

Si sólo pudiera flotar entre tus pensamientos como una hoja en el agua

Despertar para tenerte cerca y hundirme en esa forma tierna de mirar las cosas.

Si lo único que hago es esperar a que me shames,

para salir corriendo lo antes posible,

para poder encontrarte otra vez

y flotar.

Y vivir.

Me asfixio.

Dejame compartir tu respiro,

en el cuesho sentir tu aliento calmado

como las olas que mis lágrimas ahogan.

No puedo hablar de soniar

si me quedé en la pesadisha de no tenerte

y sólo traté de cantarte

o de hablarte

o de shamarte y todo rebotaba.

Se iva en el viento mi carinio trizte.

Triztesas para Mr. Jones

2 -Linternas para li

Soportar más.

Aunque no sirva para ti ni para mi.

¿Quién dice que ser lastimada y devolverlo no implica un creciemiento?

La dureza,...

La cabeza contra el muro de los lamentos,...

y antes en el muro de cemento sangrando,...

golpeando,..

cabezeando acciones, actitudes,...

con los ojos morados,...la boca maleducada,

Dejarte en paz hasta saber

Quién es el que necesita decir las verdades

sobre el deber, el poder y el querer.

Sostener con panios hartos la sangre,

tragarla,...y resisitir el asco, las arcadas,.

Lo meresco...que otra verdad puede haber más que esta.

Domar este régimen descabellado,

hiriente,

Podré…?

Ante tu mirada sha desviada,desvariada,

desilucionada como la mia.

La que pensé que me rechazaba y juzgaba.

Cuando la mia si te chocaba,te atropeshaba.

Contenta por ser "mejor"? por ser "única"?

Diferenciando la mentira.

Hostilidad brotaba en mis poros,

quién habría podido sembrarla?

no respondas ahora.

Estrenando los últimos sustos de oscuridad.

Con una boca sangrando hiel,

shena de hienas,

y cuervos que me guiñan un ojo y te rodean.

Y aún así en el trono,…

disfrazada de calor,de ternura.

Adorable como los jazmines que venían de tus manos.

y subían por tu cuesho,rodeando mis pertenencias.

Triztesas para Mr. Jones

3 -El colapso de las rutas a casa

Estilar la culpa.

Porque yo he perdido algo:

me he perdido yo misma.

Subí a la terraza a ver como te ivas.

Tu caminar o como se llamen esos movimientos repetidos de tus pies.

Y entonces se me cashó lo que shamabas autoestima.

Al agua fue a parar.

Trató de sobrevivir sin respirar,

trató de sobrevivir sin algo que lo hiciera sonreír.

Pero se había perdido y no había hueshas del camino recorrido,

hueshas para seguir y encontrarme.

Colapsó y entonces murió.

Al mismo momento en que sho me dejaba estar.

En el agua me sumergí, en otro lugar del mar,

y estabamos en la misma búsqueda.

Triztesas para Mr. Jones

6 -Suspiros para adentro

Soplaste el candelabro

y me empujaste.

Pude sentir todas las risas sobre mi

y todas las cosas pasandomé por encima.

Me borré y me fui en el agua para poder contaminarla.

Abrieron las canishas incomunicadas que sabían la verdad.

Fui ninia y ahora soy algo que está entrando en tu garganta

para hacerte desaparecer también.

porque tu tiempo de salvación caducó.

Caducaron las esperanzas psicodélicamente coloreadas.

Se quebraron los barrotes que sostenían tu boca,que hacían que sonrieras.

Y el agua shega a todos tus dedos

elige entre ahogarte o quemarte.

Pero deja de sonreír, de temblar o de hacer esas cosas que demuestran vida.

Inmerso en miedo para reencotrar mi luz,

soplá.



Walter Ch. Viegas

Dorothy Dandrige


En este hotel
vacían la pileta
cada noche
porque el agua
toca mi piel
mi hermosa piel negra.

Por estos lados
es igual
que tirar mierda
de perro
o deshechos radiactivos.

Por suerte
las actrices de Hollywood
tenemos cheques
que pueden comprar
toneladas de agua.
Mi gusto por la natación
es mucho más costoso
que el de la Sra. Presidente,
puedo asegurarlo.

O quizás
esos
maridos que protestan
al conserje,
esos muchachos blancos
que cambian el agua
por la noche,
ese botones anónimo
que se detiene silencioso
a mi puerta
dejando
un comunicado
en el que amablemente
solicitan
que no use la pileta
por ser exclusiva
para gente blanca

sientan envidia
cierto grado irreflexivo
de animismo,
porque el agua
puede acariciar
cada centímetro
de mi cuerpo
y ellos me cogerían
si pudieran.

Por mi parte,
es mi privilegio
entrar en esa gran bañera
al atardecer
y luego tirar
del tapón
para vaciarla.
Con la misma mano
que firma el cheque diario
para pagar
el agua que
con gran placer
consumo.


Drag Queen Cinematic


Perdido en una esquina
sin nombre
busco un pub sofisticado
sin que sirvan mapa o guía.

Tacos,
ruido de tacos y de viento
en la noche del downtown.
Ella se acerca
como una aparición kilométrica
de vestido dorado.
En cada brazo trae dos leather
encuerados,
pura tira cruzando pectorales.

Quiero hablar
pero temo romper ese encanto
a lo tom-of-finland
que ni el frío puede.

“Are you looking for Splash?
You must come with me,
for it’s a very exclusive club.
I’ll introduce you as
‘the Argentinian Ambassador’
which you are.
And I’m Miss Visciouba, enchanté”

Miss Visciouba adquiría
así un nuevo cortesano,
sumando su embajador argentino
al séquito de bears
que iban con ella.

Entrada exclusiva del exclusivo pub
con la invitación exclusiva
de Miss Visciouba.
“Dance all night, darling
for it’s your duty as Ambassador tonight”

Alice in Wonderland

Pequeño en tu falda
te busco de nuevo
inquieto de olvido y de ausencia.

Nada en mi vida
absolutamente nada
en todo Central Park
es tan cálido como tu bronce
cuando sopla un frío desnudo
entre los árboles.

Mi soledad tiene dueño.
¿Y acaso él sabe
qué hora marca el reloj
de la Liebre de Marzo?



Sergio Kisielewsky

ELECTRIFICAR RUSIA

Palenque


Jugamos al veo-veo.
Lina me hace el amor con su aro de luto.
Viene a la cama y me sopla el dolor.

Nafta, alojamiento, comida.
Volvé Lina. El mate se enfría y mirás “Mimí Metalúrgico”,
a Marcello en Ojos Negros.
Te reís a carcajadas.

Volvé.
Tus obreros hacen el amor en el Fíat 600.

Taza

Viene el tiempo y se dobla como un guante.

El guante es una mano que me toca la mejilla.
Construye una casa, un rostro, un portón,
un perro que busca al abuelo.

Zaida busca un caballo blanco
y lo remonta con el nieto.

El tiempo es un guante blanco
en el brazo de Irina Solovei en “La esclava del amor” de Mijalkov.

Su taza tiembla.
Mataron a su amante en la vereda.
Ella debe ensayar con los actores de la aristocracia rusa.

Su amante conspira contra el zar de Rusia
y su temblor fue la taza rota.

Sombra

El tiempo me quitó las espaldas.
Ahora caminá sin peso - me dijo, sin pensar, ni adorar.

El tiempo se filtró en los filos
y la palabra es una guillotina para el que nunca dañó.

Sólo quiero que no pidas al de ayer.

Ritual

I

Tu sexo, una molécula de arroz.

Me desplumás.
Usás tics del vello.

Con vos no soy paciente.
Volás como Juliette Binoche.
Sos el cielo.

Dolor de la llovizna que hace el campo
cuando la vaca pegó la luz en el amanecer.
En las láminas de papel de calcar, los secantes, el sacapuntas.


Caminás y no me ves.

No hice nada de mi vida. Sólo escribirte.

Ver el bretel, los rostros, los olvidos,
el resto de café que borra el aire.


La muerte se parece a que no esté tu bretel.

La soledad de papá no se parece a nada.

Omóplato donde mi juventud se humedeció.

Bretel, arder, querer.

El árbol se te parece.
La soledad del campo
tiene papel macé, tapitas, envases de leche.
Arboles donde los vecinos tenían voces
y el alma iba y venia del tren.

II

En la pieza hay humedad.

Venís del baño y preguntás
dónde están los cigarrillos.
El espejo fuma.

Buscás y ves tu espalda.
Tu hombro adorado por la luz
que nada alumbra en los hoteles.

Lo tenés a Chandler, a Copi.
Tenés videos de Queen pero pedís el poema.

No lo sé.
Te miro bailar y el cuarto se agranda.

¿Estamos en Londres?
¿Jugamos al bowling en San Pedro?
¿Vamos a la Fiesta de la Flor?

Bailás y reís.

¿Llegamos a Amsterdam
o el hotel se parece al de Marsella ?

Escribo lo que te duele.

Sumario

Los obreros no tomarán el poder.
Mi madre no se separará de mi padre.

Te fuiste como un grano de arroz.
De vos sólo sé que eras
una caja de música donde guardar percheros.

Te fuiste con el tiempo en las valijas.

¿Quién es ese hombre que viene ?
Lo quise pero es otro.
Quiere ser otro.

Venís y me das el mar.
Es junio y la playa te roba el silencio.

No te besé porque eras huérfana.
No te herí porque yo merecía el dolor.
No me alcanza con saber.

Papá quería todo el dolor para mí.
Aquí estoy.
Te escucho tocar el piano y no me hablás.

Te llevás el rouge a la boca y fumás.

¿Qué fumás a esta hora del día ?

Te teñís el pelo de vos
y odiás a los hombres de buena voluntad.

Veloz


Eras música.
Nada sabés.
Todo mirás.

Estoy en Los Andes y espero carta.
Le leo a los abuelos
y como el bife.

La adolescencia se me empañó en el vidrio
y los abuelos hablan idisch.

Hablan y la ventana tiembla.
¿La escarcha de Villa del Parque
se parece a Madrid ?

¿En qué se parece Jasi al abuelo?

Sabor


A Rogelio Senar

El insomne ve en la oscuridad.
Lo que no percibe es porqué no duerme.

El insomne va por sí.
Es negro.

Ve senderos. Regresos nunca.

Sólo ve el plato, escucha una voz
que no tiene dicción.

El insomne ve el umbral.
Sólo aquel umbral.

Canción

El corazón va por la noche
cerca de la mesa de luz.

Tantea, busca, ronronea.
El plato es una guirnalda,
un cubierto que nadie dejó.
Que nadie llegó.

La mocosa dobla la luz
y le da el pañuelo al insomne.
Ella se queja por el futuro
y el insomne por el pasado.

Dónde


Me dejaste en el invierno.
Yo era un barco rojo,
una dinamita a punto de vestirse,
un corazón de sopa.
No me dejés te dije.
Se me hiela la sangre con tu barbijo.

Te bajaste del subte
y vi la multitud.
un oleaje al cual llegué tarde.
Una mirada sobre el corcho.
Yo estaba con vos
y de pronto estaba con desconocidos.

Vos te fuiste
y la alcoba ya no estuvo más.

Me decís que te vas.
Pero una noche se te da por meterte en mi cama
y nos decimos unas últimas cosas.

¿Se sabe querer tanto?
¿Se aprende?
¿Se recicla?
¿Se ofende la moral pública ( del partido) ?

Me decís que no entendés. que estás confundida.
No te respondo.
Y ahí en la estación Medrano te bajás.

¿Hasta dónde llega el subte?
¿Llegará hasta el mar?

Salitre


Poema que no llegó a destino.
El barco un tropiezo de luz.

Comerte fue una luz de ayer.

Envejecer se parece al subte.
A las toneladas de minutos
con boletos y abonos.

Viene el mensajero y me dice
que vino la abuela
y prepara bolitas de pescado
y sabe que de esa mesa
nadie se levantará.

Pero los primos se fueron,
yo les leía las cartas
y ellos miraban el vidrio encapotado.

- Ya van a venir - decía la abuela.

- En el próximo invierno van a venir - decía el abuelo.

Piedras


¿Qué perdí en el camino ?
La ignorancia me sienta a la máquina.

El dolor es una orquídea en una estación de tren.

Es un poema de otro escrito por uno mismo.

Son los seres que bajan del barco
con maletas de pan.

Llevan un idioma de guerra a un lugar
de llanuras
que luego los humillará
como a los arponeros.

Estarán en la primera fila
y vendrán a decirnos que la dicha
no está en el pasado.

La dicha no estuvo.

Sin título


Comés con los muchachos y me mirás
más tierna.
Tenés vino en las caderas
y el guante se te dobla con el sexo.

¿Estabas en la AMIA ?
¿Llegabas hasta San Cayetano ?
¿Desapareciste del centro?
¿Te caíste de vos misma ?

No frecuentás los lugares.
te cortaste el pelo
como un cuerpo que huye del espacio.

Volás con tu pasito de albaca.
Trotás.


Cuando vos quieras vendrá el verano.

Tambores

Valeria me besa al borde del mar.
Dice que soy tierno.
Que no entiendo el lodo
que cae de los médanos
y menos aún
el que destilan los hombres.

Valeria es tierna.
Suspira plena de carne y llagas amarillas.

Sabe lo que es perder
porque nada perdió.
Nada se le escapa con facilidad.

No sé acariciar a alguien de otro siglo.

Reflejos


No está el abuelo
pero hoy regresó.
Hoy vivió.
Dijo Sergio.
Arroz. Pantalón.

Cuelga el saco y sonríe.
El perchero llora.
La abuela putea.
El perro se deshace.

No necesito la luna para inspirarme.

Tríada

Amo a la mujer del pozo.

Mamá no quería que me tocara.
Por eso sus tetas
eran más grandes tras la cerradura.

II

¿Podré vivir sin decir
sobre papá en los poemas ?

Sin el rugir de papá.

Picapiedras del corazón las llaves del padre.

III


Quería ser como tu brazo.
Quería morirme sino era tu brazo.
Quería tu portafolios.
Tus llaves atravesando el pasillo.

Traías el diario “La Opinión” los domingos.

Buffet


I

Subo al sexto piso del Peretz
y Alicia me muestra sus pechos.
La beso.

Me toma del brazo y me besa.
Sus pechos mecen, caen, ladran.
La laringe se me escabulle.

Alicia : soy el fantasma Benito.


II


Romina desea mis ideas sin cuerpo.
Mis confusiones sin músculos.

Romina pone su veintena sobre mis hombros
y me invita al mar.

Vemos las olas que yo vi
en el 74, cuando ella dijo papá.

Calle Rojas

Estamos en el patio y
la abuela tiene prendida la máquina de coser.
Escucho a papá que llora.
Le pide que lo quiera.
Que no ame al hombre que ama.

La abuela le toma el alma
y le cose la lengua.
Le ordena :
Eso no se dice.
A mamá no se la toca.
no se la quiere.

Mamá no tiene nombre.

Subte

 

Papá dice
Vamos a piquetear la Grafa.

La gente corre los colectivos.
Alguien nos insulta.
La noche es un vándalo.
Nos dispersamos.

Subo al coche
y la mano de papá tiembla.
Suda.

Lima


Puedo darte lo que olvidé.

¿Qué escribo en el mantel de hule?
¿Huelo el humo de la pipa del tío?
¿Y papá carga verdura en el Marcado del Abasto?

Vamos los tres.

Subimos al jeep y nos reímos.
Viajamos en un Ford A
y en 24 horas estamos en Quequén.

¿Mi primo me da la mano
para cruzar el médano?

¿La abuela mira varias veces el aljibe de la casa?
¿Le gusta?
¿O cree que allí se puede lavar la ropa?

¿Porqué mi mamá y mi tía se pelean ?
¿Porqué mi tía es más joven?

Cargamos las cajas de verdura
y vemos el mar.

Alguien prende una radio atada con hilo sisal.
Papá dice pongamos un spiedo.

¿Alguna vez vi a alguien
que no sea a ellos?

¿Lo que vi después son
seres de cemento ?

¿Quién me vuelve a acariciar?



II

La estanciera está cargada
y vamos por la ruta.

Todas las voces buscan cantar.

El mar está a tres horas.
La arena nos cubrirá los pies.
Los mayores jugarán al scrabel.

Siempre serán más que nosotros.


III

No hagás ruido que papá duerme.
Mamá, etérea, se disuelve en el aire
y cuelga la ropa.

El pasado es una vaca invisible.

Estelar


Enterramos al padre del amigo.
Bebemos café en el bar.
Pasamos la noche en vela.
Nos queda el horizonte,
la luz de los astros,
los rostros atados a la mesa.

Sol


Feroz la lluvia que va sin ti,
moja otra piel y pide techo, caballerizas,
sólo caballos del mar que vienen con el tío gitano.
La suerte está en sus ojos que almuerzan ciegos
y no lo sabes.

Laura crece y veo su cuerpo (¿mi cuerpo de ayer?)
como un sitio de furia, un trozo de paisaje.

¿Tendrá memoria el cielo?
Esplendor que perdí lejos de la madre
y los sábados del kinder.

En el sexto piso me espera Alicia.
bebo de sus pechos sin historias, sin dolor, sin edad.

Alicia, tu cuerpo es un idioma.

Salmón


¿Qué atornilla el abuelo?
¿Qué arregla cuando se levanta de la siesta?
¿Adónde lleva la caja de herramientas?
¿A qué brisa?

Abuelo: volvió Diego.
Tiene el mar en los hombros.
Es el hijo de la hermana de mi madre.

Mañana te leo las cartas
o tal vez hoy, cuando cantes en idisch.


II


¿Qué arregla el abuelo?
Mi alma sin Dios.

Abuelo.
Volvió Diego.
Volvió Abel.

Hacemos la mesa y te escuchamos.
El pasaje se vuelve a armar,
la casa se está haciendo.

Abuelo
¿Qué hay en la caja de herramientas?


No hay herramientas en la caja de herramientas.

III


Viajo al país en que estábamos en los bares
y repartíamos la prensa.
Quien nos tocaba la espalda era un amigo.

Alguien vio el sol, la desdicha,
los ojos del viento en la calle.
Teníamos el pellejo puesto de casualidad
y sólo pensábamos ( ¿pensábamos?) en el espejo del hotel.

Al amanecer acomodábamos el poncho, el blaizer, los materiales.
Llevábamos lapiceras, pequeñas hojas que nada decían de nosotros
y menos del futuro. Por eso en el país de las cadenas, sonreíamos.

El dolor te retrocede. Caminás Corrientes y no me ves.
Vas a buscar a alguien más real, más trabajador, más orgánico,
que no te haga cuentos sobre banderas.

Con papá piqueteábamos el aire
y sólo dábamos lo que teníamos en las arterias.

Te fuiste un día.
Te embarazaste y me dejaste en el repliegue.

¿Fue nena o fue varón?

Trampas


¿Tenias el cabello negro?
¿Dormías en el aire?
Algo aparecía desde tu poncho.
¿Quizás un amigo?
¿Quizás el destino?

No te vi el corazón.
No te vi la cabellera.
No te vi el cañón con otro.

Me dejaste cerca de la Agronomía
y vomité orquídeas.

Decime, dame de tragar.

Dios. Parí a mi madre.
Mi hija se le parece cuando era joven.

Tetas azules


¿Qué llevábamos en las carteras negras?

Éramos hombres en los bares.
Los que no teníamos olvido.
Solo un corazón de alcoba y un ramo de alelí.

Vuelvo a tu hogar. A la plaza sin césped.
A tu cabeza de novia.

Vuelvo a respirarte.
Olés a magnolia. A trípode.
Nos metemos en el laboratorio
y revelamos gallinas desnudas en pleno calor.

- ¿De qué trabajás?
- Escribo
- ¿De que trabajás?

Te robás el diario del bar y te llevas el pan.

Que vuelva.
Que te dé de comer con la sandalia.
Que te bese con sus ojos de tiburón.

Sarmiento

¿Dónde están los hombres con papeles en clave?

Caminamos por el filo y no lo sabemos.

No había TV
y las chicas no eran modelos.

Cuando te sacabas la ropa
tenias el vuelo averiado.

Eso te hacia volar.

Otros


Los que conocés se mueren.
Se los lleva el ruido.

El texto alguna vez, termina.

Solo a vos se te ocurre llevar el aire a la cantina
y dar de comer a los tigres.

Bella como ninguna.
Te llevas el alma al páramo de la merienda
y se te ocurre silbar.

Silbar tango acorde, música del mediodía,
donde la negrura no tiene abrazo, ni forma.
Es una estación
donde para el sol con su tren,
con su baldío y su carroza.

Viene la lluvia y me voy de boca.
Venís con tu rímel
a quebrar el día tan parecido al de ayer.

Corazón pirata, planta de anís,
me robás el cuello y ni palabra dejás.

Vosotros


Viene el avión con su búfalo.
Viene la historia a decirnos que la lluvia
es un carozo de serpiente.
Y bebés.
Bebés con la humedad de tu pollera
y convidás.

Malhechor de mí, estoy mal hecho.
me doblo como un albatros y me paro a reír.

Vienen los seres. No son iguales.
No hay un mañana con ellos.


La abuela me lleva a la plaza y me caigo del andamio.
Ella llora como un buitre y me abraza.

“¿Qué será de mi?” cantó Roberto Carlos
y yo estaba en el muelle sabiendo de tu felatio ajena.


Duro es pensar que ella es tan tuya que es de otro.
Lodazal que es así como un carro que nunca se acomoda.

Tanteo


Tu poema me busca.

Busco el poema
que gire el picaporte.
Que no sea tu luz o tu memoria.
Allí la silueta baña el mar y esculpe otra soga.

Vengo detrás, detrás de las cortinas está el primo,
se enoja porque mis poemas no salen de las cortinas.

No le conozco el rostro ni la piel
ni el acorde ni el hijo ni la victoria ni el lugar.

¿Si almuerza o es todo tan parco?
¿Memoria donde todo partió como un buque?

Decime ¿tu corazón tiene ventanas?
“Catástrofe” dice el de Undergroud.
Catástrofe y vuela la novia antes de los disparos.

“Caos” dijo el abuelo
y no vio a los nietos en Londres, ni en Chicago
ni en Buenos Aires.

Caos. Catástrofe. Alcohol, música de fondo.
Todo tiembla como un jilguero en el patio de San Alberto.

Donde había patio sonrisa queda.

Encuentro

I


Inés Ollero está en un bar de Federico Lacroze.
La miro. Fuma.
Tiene 21 años-

Me dice
vamos a ir a la reunión.

Tengo varias materias previas
e Inés me ayuda en Física.

No sabia nada de mí.
No olvidaba nada de vos.

No me construí.

Hoy te veo en esa foto
y estás fumando.

Mirás y me decís
que tomás el colectivo 127 a San Martín.
Llevás materiales.
Detienen el colectivo y vos tenés materiales.


No les decís nada.
Tenés los pantalones oxford,
mirás la calle, las mesas marrones del bar,
los espejos,
la tibia obscenidad de nuestras edades.

Me besás en la mejilla
y me decís que estudie.


Tomás el colectivo en 1977.

Tu sangre es la bandera.

II


La patria.
Un vestido tuyo, el rimel,
tu danza.


Venís de navegar
y olés a espuma.

Me decís que te vas.

La patria.
Arde el caballo en la calle,
unos volantes ajustados al pantalón y al empedrado.

Caminar y hablar con el que no tiene rostro,
ni dirección. Ni siquiera se llama como lo nombrás.
El te llama.
Tiene tu nombre anotado en una libreta
pero lo tiene al revés.

No tiene tus señas.
Te memorizó.

Llegó


Te escondés, te variás, te atrevés.
Sos un alfajor en el río.


Un tiempo para dormir metales
y otro tiempo para que tus ojos se parezcan a llover.

De qué volvés ?
Qué fuiste ?

Me cuidás.
Me das un recorrido.

Aquí me quedé.

Nos reunimos en la casa de las tetas azules.

Decimos, pintamos, escribimos.
Demuelen todo
y nos dispersamos juntándonos.

La patria.

Leer a Echeverría como a un contemporáneo.

La patria.
Candor que fue.