| Natalia
Fortuny
MELODRAMA
Mi madre corría en el Tigre
junto a los ríos,
ya conmigo grávida en primavera...
J.R. Wilcock
*
es la ópera
me dan ganas
de traer a mi madre
a escena
arrastrarla
miren las luces
qué bien
reflejan su escote
una meseta
¡para vivir en tus encantos!
*
aquí la música
es una aventura
mi madre corre
con hermano en brazos
conmigo en la tripa
lleva vestidos rojo
furioso
es hechicera
de cábala pobre.
*
por qué no abren
los portones
si atardece y es del otro lado
del muro.
*
esto del desierto
va a heredarse
en gasas y manjares
toda una estirpe de antígonas
tejedoras
cruzará el hueco
lanzadas a la cacería del miedo
a la casa.
*
y convertidas las espinas
en fábulas de ronda
de indiecitas
saldrán cada domingo a escena.
*
¿con qué sueña?
con fecundar los restos
en su panza hermana.
*
elige la playa
porque la arena es tierna
para cavar el foso
de los hechizos y la fertilidad
Hades
que todo lo adormece
viva me recibe
en la playa de Aqueronte
sin haber tenido
mi parte en himeneos.
*
aquí en la ópera
sólo hay flores para los estoicos
y las vedettes
de merecer el ramo mi madre
lo cargaría para siempre
sería el envoltorio
de su desconcierto.
EL RAPTO DE EUROPA
toma uno: acicalado
peinar el pelo largo
lacio con puentes
y sombrillas.
se sabe que la reina
colecciona botitas
en estantes, su única
pasión
(la desfigura)
es la piel elegante
la manufactura a manchas
si conserva la virtud
de los establos.
aprendizaje: fiestas galantes
a todas las ventanas del mundo
asoman insectos o caracoles
a chillar el acontecimiento.
indican los pasos, las conducen
señalando árboles frutales
y pasadizos.
con sus ropas
hacen jirones
mantelitos preciosos.
con sus corazones
lo mismo.
anunciación: concierto flamenco
silueta fina, hombritos ridículos
una bendita detiene la proclama
parcas y vestales
vigilan su cortesía
dibujos de esqueletos asustan
a los caballeros pálidos
muerden a las chicas
la vieja fortuna
anuncia
sequía y desesperación
las tetas de las vírgenes
disparan su piedad
contra los muros
los cementerios se hunden
son lagunas de moda
con barquitas.
todo con vanidosa pretensión
y al unísono.
paisaje: interior de cocina
recordar siempre
el olor de los manteles
la noche anterior a la caza.
conflicto: carne roja
como modelos plásticos
aparecen
el dragón, la tía úrsula
pobre del todo desdichada
y siempre perros de peluche
entre las patas.
sus patrañas vienen de a tres
y el gentío: cómo se mueve
sobre los verdores
cómo cubre las colinas
pueblito pueblito mío
ángel de las aguas
serenas.
cuando no haya nadie
todavía
tus historias.
intermedio: japoneses en primavera
las cosas son fotos postales
de origen familiar:
álbumes decorados
con desperdicios
conquistas valiosas.
ofrecen
para el intercambio
dagas miniaturas instrumentos.
de guardianas
tres guías amigas
graciosas los brazos
en alto o abrazos.
al caminar
en la época de la floración
que es de la música
y boticelli
las risas se escuchan
hasta en la china
sus boquitas
preciosura
que esto que lo otro.
desenlace: redención o el ascenso
para regresar a la casa
dorada subterránea
hay que subir altísimo
y decir palabras acordes:
me conduce la vitalidad del retorno.
a esas alturas
una maravilla del tiempo
empecinada en arrebatarnos
ofrece manjares en porciones
auriculares.
allí abajo
los mares mejor ni mirar
a la orilla en la que ella
cree en disfraces
y pelucas:
¿sos vos?
no me retengas
mi cuerpo
es de barro si te toco.
Natalia
Fortuny nació en Buenos Aires en junio de 1977.
De los 5 a los 17 vivió en Bella Vista -Ctes-, frente al
río Paraná. Es licenciada en Ciencias de la Comunicación
(UBA). Estudió fotografía, participó como editora
de la revista Andrógina y dicta clases. Publicó la
plaquette Las crías (Crudo Ediciones) y tiene un libro inédito,
De un lobo.
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